La Asociación Nacional de Productores Ecológicos del Perú – ANPE PERÚ, condena la reciente modificación a la Ley Forestal y de Fauna Silvestre, publicada hoy en el Diario Peruano, la cual legaliza la deforestación.
Resulta alarmante que el día de ayer el presidente del Congreso, Alejandro Soto haya remitido al Poder Ejecutivo la autógrafa de modificatoria a la Ley Forestal y de Fauna Silvestre, incumpliendo flagrantemente el procedimiento parlamentario establecido. Este hecho sorprende, ya que dicha propuesta se encontraba registrada como en estado de reconsideración en el portal web del Congreso de la República.
Esta accionar irresponsable y apresurada representa un peligro inminente para nuestra Amazonía ya que, valida la deforestación, contribuyendo así a la promoción de actividades informales e ilícitas que impulsan la degradación ambiental, la tala ilegal, el tráfico de tierras, entre otras prácticas nocivas.
La decisión de la Presidencia del Congreso de pasar por alto las observaciones y recomendaciones presentadas por la sociedad civil y diversas organizaciones ambientales e indígenas denota una peligrosa indiferencia. Este desdén no solo ignora las amenazas, asesinatos y ataques sufridos por nuestros defensores ambientales, líderes y lideresas que se oponen a la deforestación de sus bosques, sino que también constituye una violación flagrante de los derechos humanos de nuestros pueblos indígenas.
La modificación arbitraria de la Ley Forestal podría desencadenar consecuencias devastadoras para el medio ambiente y para las comunidades que dependen de la preservación de sus recursos naturales. Lo más perjudicial de esta modificatoria es la afectación a nuestra biodiversidad y la vulneración de los derechos al medio ambiente y territorios de pueblos indígenas, pasando por encima de la participación ciudadana, la consulta y consentimiento previo, libre e informado de los pueblos indígenas, derechos reconocidos tanto a nivel internacional como nacional y que deben cumplirse en un Estado democrático.
Exigimos respeto por el proceso democrático y la participación ciudadana. La Presidencia del Congreso no puede ignorar las consideraciones y observaciones presentadas por diversos sectores de la sociedad. Es imperativo que se respete el debido proceso y se promueva un diálogo inclusivo para alcanzar decisiones que beneficien a todos los peruanos y peruanas.