Hoy reconocemos el rol fundamental de las mujeres indígenas en la agricultura familiar, guardianas de la sabiduría ancestral, de la agrobiodiversidad y del cuidado de la vida. Desde ANPE PERÚ también saludamos a las lideresas de nuestras distintas bases regionales por el trabajo que vienen realizando en sus territorios y comunidades. Ellas enfrentan múltiples barreras, pero pese a ello siguen luchando por la promoción de una agricultura sostenible.
Las mujeres indígenas afrontan de manera diferenciada los impactos del cambio climático, pues además de trabajar en el campo, asumen la crianza de sus hijos y las labores del hogar. A ello se suma la vulneración constante de sus derechos: la amenaza de actividades extractivas ilegales y la criminalización por defender sus territorios.
En este día, más que un saludo simbólico, exigimos la reivindicación de sus derechos: acceso a servicios básicos, salud, educación intercultural, alimentación y condiciones dignas que les permitan seguir construyendo un futuro justo y sostenible para todas y todos.